Tratamiento de la Degeneración Macular asociada a la Edad.

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Protocolo para el tratamiento de la degeneración macular

ligada a la edad mediante vehiculización trascorneal

de PRFG ligado a liposomas.

 

Introducción:

 

Cerca de un 5% de la población española – más de 2,1 millones de personas – está afectada por la retinopatía diabética, la degeneración macular asociada a la edad (DMAE) húmeda, el edema macular o la alta miopía, enfermedades relacionadas con la retina que son las principales causas de ceguera.

 

Existen dos tipos de degeneración macular:

- A) Degeneración macular seca ocurre cuando los vasos sanguíneos bajo la mácula se vuelven delgados y frágiles, formándose pequeños depósitos amarillos, llamados engrosamientos localizados. Casi todas las personas con degeneración macular comienzan con la forma seca.

- B) Degeneración macular húmeda que ocurre sólo en alrededor del 10% de las personas con degeneración macular. Crecen nuevos vasos anormales y muy frágiles bajo la mácula. Esto se denomina neovascularización de la coroides. Estos vasos dejan escapar sangre y plasma. Esta forma causa la mayor parte de la pérdida de la visión asociada con la enfermedad.

En general, la DMAE afecta al 50% de los europeos mayores de 65 años.

En España hay sobre 800.000 personas afectadas, constituyendo la principal causa de ceguera entre los mayores de 50 años. Según estimaciones de la OMS esta cifra se va a triplicar en las próximas décadas.

Por su parte la DMAE húmeda afecta al 1,5% de la población.

 

DMAE

 Hemorragias y derrames en la retina, en la zona más central de la misma, la mácula.

 

Estudios epidemiológicos recientes confirman que la DMAE comparte los factores de riesgo con las enfermedades cardiovasculares, y constituye un indicador de riesgo aumentado para la mortalidad por enfermedad vascular, ya sea por enfermedad coronaria o por ictus.

 

 

Estado actual:

 

Se ha considerado que la alimentación es un factor que puede actuar de manera protectora en la DMAE. Por esta razón se ha desarrollado la fórmula AREDS: 500 mg de vitamina C; 400 UI de betacaroteno (se puede emplear luteína y zeaxantina); 80 mg de zinc; 2 mg de cobre. Con esta suplementación se puede retrasar hasta un 25% el avance de la enfermedad y esta vía sigue actualmente en estudio.

Tambien se ha observado que los ácidos grasos omega-3 ejercen un papel protector en esta enfermedad, en particular coincidiendo con algunos polimorfismos.

 

Para la DME húmeda se emplean los siguientes tratamientos:

• Cirugía láser (fotocoagulación con láser): un pequeño haz de luz destruye los vasos sanguíneos anormales y permeables.

• Terapia fotodinámica: una luz activa un fármaco que se inyecta en el cuerpo para destruir los vasos sanguíneos permeables.

• Medicamentos especiales que impiden la formación de nuevos vasos sanguíneos en el ojo (terapia antiangiogénesis o anti-VEGF): fármacos como bevacizumab (Avastin) y ranibizumab (Lucentis) se inyectan en el ojo. Éste es un proceso indoloro.

 

Existe una justificación razonada que sustenta el uso de antioxidantes para prevenir la DMAE: El A2E es un subproducto natural de actividad celular que a diferencia de otros compuestos se dispone por todo el cuerpo. Sin embargo, en el ojo el A2E se encuentra con estrés oxidativo creado por la exposición a la luz, en particular a la azul. En estas circunstancias, las moléculas reactivas del A2E interrumpe la producción de energía de la mitocondria. La escasez de energía provoca que se cancele la limpieza y el mantenimiento de fotorreceptores y otros tipos de células de la retina. Por esta razón, puede ser muy útil la vitamina E en esta enfermedad, puesto que además de interrumpir la cadena oxidativa, tiene la capacidad de actuar como un inductor de las enzimas de fase II.

 

Recientemente se han logrado crear células oculares a partir de células madre en laboratorio, procedimiento que quizás algún día pueda utilizarse en clínica debido a la facilidad con la que se puede llegar a las estructuras dañadas en este órgano. Entre tanto se están utilizando factores de crecimiento en defectos persistentes del epitelio corneal, caso de las ulceras corneales con excelentes resultados.

 

 

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Profesor José Luis Alfonso con el Doctor Miguel Quel.

  

Objetivos:

 

El objetivo de este estudio es evaluar los efectos biológicos, el potencial terapeutico, la seguridad y la tolerancia del uso repetido del plasma rico en factores de crecimiento desfibrinado vehiculizado en la superficie de liposomas y un antioxidante natural en su interior, en la DMLE.

 

Resultados esperados:

 

     a) Mejora en la agudeza visual;

     b) Disminución de las lesiones;

     c) Estabilización del proceso degenerativo.