Vitamina D y desarrollo del sistema inmune del recién nacido.

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El mes en el que se nace condiciona el desarrollo

del sistema inmune en el recién nacido

El riesgo de desarrollar enfermedades autoagresivas se relaciona con el mes en el que se nace. Haber recibido suplementos de vitamina D lo largo del embarazo es un factor protector.

Vengo escribiendo reiteradamente respecto de la importancia de la vitamina D en el embarazo debido a la influencia que desempeña sobre el desarrollo posterior del hijo.

Recordar que la vitamina D es necesario ingerirla con la alimentación, después tras su irradiación por rayos ultravioletas en la piel comenzara el transito desde 7-dehidrocolesterol a colecalciferol, comenzando su periplo como hormona esteroide que desempeñará muy diversas funciones, todas ellas imprescindibles para la salud.

Si el aporte de la vitamina D como precursor es insuficiente, normalmente la salud será un objetivo difícil de lograr. Esto es de particular importancia si la deficiencia ocurre durante la gestación.

 

Previamente he hablado sobre su importancia de la vitamina D en el neurodesarrollo infantil. En este comentario centro la atención sobre la inmunidad, en particular sobre la inmunidad innata.

Por poner un ejemplo, el desarrollo de la esclerosis múltiple se cree que es el resultado de una interacción compleja entre los genes y el medio ambiente. Sin embargo, varios estudios de población han sugerido que el mes en el que se nace puede influir en el riesgo de desarrollar esta enfermedad.

El efecto del mes de nacimiento sobre la aparición de esta enfermedad es particularmente evidente en Inglaterra, donde el riesgo de esclerosis múltiple alcanza su pico en las personas nacidas en mayo y cae en las de noviembre.

 

mes de nacimiento y salud-2

 

Como la vitamina D se forma en la piel cuando se expone a la luz solar, el efecto del mes de nacimiento ha sido interpretado como evidencia de un papel prenatal de la vitamina D en el riesgo de esclerosis múltiple.

Sin embargo, cuando se han tomado muestras de sangre del cordón umbilical de 50 recién nacidos en noviembre y de 50 en mayo entre 2009 y 2010, en Londres, y se ha analizado la sangre para medir los niveles de vitamina D y los niveles de células T autorreactivas, se ha encontrado que los niños nacidos en mayo tenían niveles significativamente más bajos de vitamina D (alrededor de un 20 por ciento más bajos que los nacidos en noviembre) y niveles significativamente más altos (aproximadamente el doble) de células T autorreactivas, en comparación con la muestra de los niños nacidos en noviembre.

Aclarar que las células T autorreactivas son potencialmente dañinas, aunque desempeñan un papel crucial en la respuesta inmune mediante la identificación y la destrucción de agentes infecciosos. Esto es debido a que algunas células T son capaces de atacar a las células del propio organismo, provocando enfermedades autoinmunes, y deben ser eliminadas por el sistema inmune durante su desarrollo. Este trabajo de procesamiento de las células T se lleva a cabo por el timo.

Al demostrar que el mes de nacimiento tiene un efecto objetivo y medible en el desarrollo del sistema inmune en el útero, se aporta una posible explicación biológica para el ampliamente observado efecto del mes de nacimiento en la esclerosis múltiple.

Los niveles más altos de células T autorreactivas, podrían explicar por qué los niños nacidos en mayo tienen un riesgo más alto de desarrollar esta enfermedad.

Por otra parte, la correlación inversa entre la vitamina D y las células T autorreactivas sugiere que éste podría ser el conductor del efecto.

Es necesario realizar estudios a largo plazo para evaluar el efecto de la suplementación con vitamina D en mujeres embarazadas, el consiguiente impacto en el desarrollo del sistema inmune y el riesgo de esclerosis múltiple u otras enfermedades en las que pueda estar implicada, como es el caso del autismo o de la esquizofrenia.