Medicina Ortomolecular

Relación entre vitamina D e hipertensión

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 Nuevo estudio genético demuestra relación

entre deficiencia de vitamina D e hipertensión

 

Diversas investigaciones han centrado su estudio la posible contribución de la vitamina D al mantenimiento de la presión arterial en personas que no sufren hipertensión.

En esta área de investigación, un gran estudio encontró que las personas con niveles altos en sangre de vitamina D tienen menor presión arterial y menor riesgo de desarrollar hipertensión (1).

Otros estudios han observado un efecto deseable de la vitamina D sobre la presión arterial en personas con hipertensión. Un metanálisis encontró que la ingesta de suplementos de vitamina D reduce la presión arterial sistólica, pero la presión arterial diastólica no disminuye (2).

Lamentablemente no todos los estudios han encontrado que la vitamina D reduce la presión arterial. Por ello, existía cierta confusión respecto de si la vitamina D puede ayudar a bajar la presión arterial y reducir el riesgo de hipertensión, o no.

Finalmente una reciente investigación (3), amparada en criterios genéticos y utilizando una enorme muestra de población, ha encontrado que la suplementación con vitamina D resulta eficaz en algunos casos de hipertensión, la cual viene a resolver.

El estudio proporciona pruebas suficientes e irrefutables que demuestran como los niveles plasmáticos bajos de vitamina D se relacionan con el desarrollo de la hipertensión. Estos resultados sugieren que la suplementación con vitamina D puede resultar eficaz en la lucha contra la hipertensión en algunos casos.

 

Toma de TA

Investigaciones actuales demuestran que la vitamina D ayuda a bajar la presión arterial.

 

Debido a los efectos secundarios que ocasionan los fármacos antihipertensivos, resulta muy atractiva la posibilidad de prevenir o reducir la presión arterial con vitamina D, y evitar el riesgo de hipertensión.

Hasta ahora no se había demostrado ninguna relación causal entre vitamina D e hipertensión. Los resultados de análisis observacionales señalaban una asociación estrecha entre niveles bajos de vitamina D e hipertensión, pero los ensayos aleatorios no arrojaban pruebas consistentes.

En el estudio referido, concebido mediante una aleatorización mendeliana, en el que se usaron datos genéticos de más de 146.500 personas de ascendencia europea de toda Europa y América del Norte, los autores utilizaron dos variantes genéticas comunes que afectan a la circulación de las concentraciones de 25-hidroxivitamina D o 25(OH)D, que se utiliza generalmente para determinar el estado de la vitamina D de una persona, para medir el efecto de causalidad entre el estado de vitamina D y la presión arterial, y el riesgo de presentar hipertensión.

La investigación encontró que por cada aumento del 10% en la concentración de 25(OH)D había una caída en la presión arterial diastólica (-0,29 mm Hg) y en presión arterial sistólica (0,37 mm Hg), y disminuía en un 8,1% las probabilidades de desarrollar hipertensión.

En conclusión, si bien existían muchos trabajos demostrando que la deficiencia de vitamina D contribuía al aumento de la rigidez del sistema vascular y que la suplementación con vitaminada D disminuía los niveles de tensión arterial (4), la vitamina D no se halla incluida, ni previsiblemente se incluirá en la cartera de servicios ofrecidos por el Sistema Nacional de Salud con el fin de prevenir la hipertensión arterial, ni tampoco será ofrecida por los médicos especialistas, que gestionan los recursos dispuestos para tal fin, debido a que no se encuentra incluida en los algoritmos de los modernos sistemas informáticos de prescripción . 

La medicina naturista, y por lo tanto el médico naturista, son perfectamente conscientes del hecho de que el sol es fuente de vida y salud, y que, en gran medida, esta propiedad se la debe a la vitamina D.

 

 

Vitamina D y ciencia médica

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Faltan conocimientos científicos sobre la Vitamina D

 

Presumiblemente hay una corriente en la medicina que pretende hacernos creer que todo esta dicho sobre las vitaminas y que la medicina debe de ocuparse de cuestiones más serias.

Nada más lejos de la realidad. La medicina naturista insiste una y otra vez sobre ello.

Un ejemplo claro es la vitamina D.

Los suplementos de vitamina D han demostrado interés en la reducción del riesgo de fracturas no vertebrales y su prevención debido a las caídas.

Sin embargo, los niveles bajos de vitamina D también se hayan asociados con el aumento de la mortalidad, probablemente originados por procesos inflamatorios e inmunes.

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La Coenzima Q10 disminuye la mortalidad.

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La Coenzima Q10 es un producto natural y seguro, 

que permite disminuir notablemente la mortalidad.

 


 

La Coenzima Q10 es el único producto, natural o sintético, que se ha demostrado capaz de disminuir la mortalidad por insuficiencia cardíaca en la última una década.

 


 

La coenzima Q10 disminuye la mortalidad por cualquier causa a la mitad, según los resultados de un ensayo aleatorio doble ciego multicéntrico presentado en el Congreso de 2013 sobre insuficiencia cardiaca, que se celebra en Lisboa (Portugal).

La coenzima Q10 (CoQ10) se produce naturalmente en el organismo y es esencial para la supervivencia, ya que funciona como un transportador de electrones en la mitocondria, para producir energía, además de ser también un poderoso antioxidante.

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Dermatitis atópica y dieta occidental

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Dieta occidental y dermatitis atópica.

 

La incidencia de dermatitis atópica se ha incrementado entre un 200 y un 300 por ciento en las tres últimas décadas.

Es una enfermedad crónica y no contagiosa, que ocasiona picor e inflamación en la piel. Entre sus síntomas se encuentra la piel seca, escamosa y con escozor. Afecta, generalmente, a la parte interna de los codos, detrás de las rodillas, piernas, brazos y la cara, pero también puede cubrir la mayor parte del cuerpo".

Su prevalencia en España oscila entre el 5 y el 7 por ciento en la población adulta, y entre el 10 y el 20 por ciento en la infantil. De todos ellos, el 90 por ciento experimenta esta enfermedad antes de los cinco años, constituyendo la segunda causa más frecuente de visita al dermatólogo. El 80,6 por ciento de los pacientes que la sufren acuden al médico cuando aparece el primer brote.

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